Sonseca recibe a su nuevo párroco: don José Zarco

Sep 21, 2026 | Actividades

La comunidad parroquial de Sonseca celebró el pasado 19 de septiembre la toma de posesión de D. José Zarco como nuevo párroco, en una celebración llena de alegría, emoción y acción de gracias. La Misa de la tarde congregó a numerosos fieles que quisieron acompañar al nuevo pastor en el comienzo de esta nueva etapa, así como despedir y agradecer nuevamente el ministerio de D. José Carlos.

La celebración estuvo presidida en su primera parte por D. Luis Manuel Lucendo, Vicario episcopal y párroco de Villacañas, en representación del Sr. Arzobispo. Concelebraron D. José Carlos, hasta ahora párroco de Sonseca; D. Fernando Fernández de Bobadilla, Arcipreste de la Mancha y párroco de Los Yébenes; D. Sergio Farto; D. Sergio Cebrián y D. Juan Pablo Martín. Estuvieron también presentes los vicarios parroquiales, D. Luis, que ejerció como maestro de ceremonias, y D. Ignacio, que prestó su servicio en el confesionario, así como D. Germán, diácono permanente, que fue introduciendo cada una de las partes del hermoso ritual de toma de posesión.

La celebración contó además con la presencia de la alcaldesa de Sonseca y algunos miembros de la corporación municipal, así como de las Siervas del Corazón de Jesús, recientemente incorporadas a la comunidad parroquial. Los cantos corrieron a cargo del coro de jóvenes, que contribuyó a crear un clima festivo y orante en la celebración.

Una parte de su viña para sembrar el Evangelio

Al comienzo de la celebración, D. Fernando Fernández de Bobadilla, como Arcipreste, dio lectura al nombramiento por el que D. José Zarco es destinado como párroco de Sonseca, manteniendo también su responsabilidad como Delegado de Catequesis.

Después de las lecturas, D. Luis Manuel Lucendo entregó a D. José el libro del Evangelio, recordándole que, desde el día de su ordenación sacerdotal, fue constituido mensajero de la Palabra de Dios. Le invitó a enseñar el Evangelio al pueblo que ahora se le confía y a ayudar a todos a configurarse con Cristo. Fue un momento especialmente significativo, pues por primera vez el nuevo párroco proclamaba el Evangelio ante la comunidad parroquial que desde ese día queda a su cuidado pastoral.

En su homilía, D. Luis Manuel, tomando como referencia el Evangelio del domingo, la parábola de los jornaleros llamados a trabajar en la viña, recordó que todos estamos llamados a trabajar en la Iglesia y en el mundo para que el Reino de Dios se haga presente. Dios actúa siempre con justicia y con amor, y en esta celebración entrega a D. José «una parte de su viña» para que en ella siembre el Evangelio.

El Vicario episcopal tuvo también palabras de agradecimiento para D. José Carlos, reconociendo su entrega durante estos años al servicio de la comunidad de Sonseca y su decisión de marchar a la misión en Perú. Recordó igualmente que D. José Zarco ya había ejercido su ministerio sacerdotal en Perú y que durante los últimos once años ha servido pastoralmente en Seseña, antes de aceptar ahora el encargo que le ha confiado el Arzobispo.

D. Luis recordó que una parroquia está llamada a ser una familia, una verdadera comunidad en la que cada uno pueda ofrecer lo mejor de sí mismo. Una parroquia viva debe ser también misionera y eucarística: misionera, porque está llamada a anunciar el Evangelio y salir al encuentro de los demás; y eucarística, porque la Eucaristía ha de ocupar el centro de su vida.

La coincidencia entre la marcha de D. José Carlos a Perú y la llegada de D. José, que ya conoce la realidad de la misión, abre también la puerta a una colaboración misionera que pueda concretarse en nuevos proyectos y experiencias de evangelización.

Al nuevo párroco le recordó que un sacerdote es un pastor que viene en nombre de Cristo: un pastor que conduce y guía, que acompaña y escucha, y que presta una atención especial a los más débiles y a los más pobres. «Que el Señor te dé ánimo y alegría para que continúe tu entrega a Él ahora en esta comunidad», fueron sus palabras.

Antes de continuar con el rito, D. Luis invitó a todos a guardar un momento de silencio y oración por los sacerdotes y seminaristas, especialmente por D. José Carlos y por D. José.

Una profesión de fe y unas promesas renovadas

A continuación, el nuevo párroco profesó solemnemente su fe ante el representante del Obispo y ante toda la comunidad parroquial recitando el Credo.

Después renovó las promesas realizadas el día de su ordenación sacerdotal. Ante D. Luis Manuel, D. José manifestó nuevamente su deseo de unirse cada día más a Cristo Sacerdote, configurarse con Él, anunciar el Evangelio, explicar la fe católica y obedecer al Obispo, desempeñando, guiado por el Espíritu Santo, el ministerio pastoral que ahora se le encomienda.

El hermoso ritual de toma de posesión fue recorriendo después distintos lugares de la iglesia, mostrando de manera visible las principales tareas que el nuevo párroco está llamado a desempeñar.

D. José hizo sonar las campanas, esas mismas que llaman a la comunidad a las celebraciones gozosas y que también convocan a la oración cuando uno de sus hijos parte de este mundo a la casa del Padre.

Acompañado por el Vicario episcopal y por D. José Carlos, se dirigió después a la pila bautismal, lugar donde los nuevos miembros de la comunidad cristiana de Sonseca serán hechos hijos de Dios.

D. Luis abrió las puertas del confesionario e invitó al nuevo párroco a sentarse en él. Allí, desde ahora, D. José esperará a quienes se acerquen buscando el perdón y la reconciliación con Cristo, para mostrarles, a través de este sacramento, la misericordia y el amor de Dios.

Posteriormente, D. José abrió el sagrario e incensó al Santísimo Sacramento. De rodillas, permaneció unos momentos en oración ante el Señor, poniendo bajo su mirada y su protección el ministerio que comienza en Sonseca.

Finalmente, fue invitado a sentarse en la sede, desde la que presidirá las celebraciones, anunciará la Palabra de Dios y ejercerá su ministerio pastoral al servicio de la comunidad.

Concluidos los distintos ritos de la toma de posesión, la parroquia estalló en un caluroso aplauso, expresión del cariño y de la acogida con que la comunidad recibe a su nuevo pastor.

Desde ese momento, la celebración de la Eucaristía continuó presidida por D. José Zarco, ya como nuevo párroco de Sonseca. Las Siervas del Corazón de Jesús fueron las encargadas de presentar las ofrendas.

«La misión fue una aventura de amor; serviros como pastor también lo será»

Después de la comunión, D. José recibió las llaves del sagrario, signo de la responsabilidad que asume de llevar al Señor a quienes no pueden acercarse a la iglesia y de cuidar de que sus fieles puedan encontrarse con Él.

Al finalizar la celebración, el nuevo párroco dirigió unas palabras a todos los presentes. En primer lugar, expresó su gratitud por la confianza que el Arzobispo ha depositado en él al encomendarle esta nueva misión. Agradeció también la ayuda y colaboración de los vicarios parroquiales y de D. Germán, diácono permanente.

Tuvo palabras de especial agradecimiento a Dios por los sacerdotes hijos de Sonseca, los seminaristas, la virgen consagrada y las religiosas, así como por todos aquellos que entregan su vida y su servicio a la Iglesia. También quiso reconocer el trabajo de los grupos sinodales y de tantos colaboradores laicos que hacen posible la vida cotidiana de la parroquia de Sonseca.

D. José se acordó asimismo de los fieles de Seseña, que quisieron acompañarle en este día tan importante, y de su familia, representada en la celebración por su hermana y su cuñado.

Explicó que desde el día de su ordenación sacerdotal reza por sus futuras parroquias, por lo que lleva ya mucho tiempo rezando por la comunidad de Sonseca. Recordó también su experiencia misionera en Perú y afirmó que aquella misión fue «una aventura de amor» y que servir ahora como pastor a esta comunidad también lo será.

D. José animó finalmente a todos a seguir caminando juntos para que la parroquia continúe creciendo hacia el Señor, poniendo siempre a Cristo en el centro de su vida y de su misión.

Bajo el manto de la Virgen de los Remedios

Terminó encomendándose y encomendando a toda la comunidad a la Virgen de los Remedios, patrona de Sonseca, pidiéndole que acompañe y proteja su ministerio sacerdotal y a toda la parroquia.

Con esta celebración comienza una nueva etapa en la vida de nuestra comunidad. Damos gracias a Dios por el ministerio de D. José Carlos y por el testimonio de entrega que nos deja, y acogemos con alegría a D. José Zarco, pidiendo al Señor que le conceda sabiduría, fortaleza y alegría para ejercer entre nosotros su ministerio.

Que la Virgen de los Remedios, Madre y protectora de Sonseca, le acompañe siempre y nos ayude a caminar juntos, como una verdadera familia, detrás de Cristo, nuestro único Pastor.

Texto: Marta
Imágenes: Salva Peces de S.

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