
El sábado 11 de abril de 2026, 60 personas de nuestra parroquia peregrinamos hasta Rascafría para visitar y conocer el Real monasterio de Santa María de El Paular, acompañados por nuestro vicario don Luis. Se trata de un monasterio situado en el municipio de Rascafría, en la vertiente madrileña del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, en el valle del río Lozoya. En él reside desde 1954 una pequeña comunidad de monjes benedictinos.
Al llegar a Rascafría el autobús nos dejó en el monasterio del Paular y desde allí iniciamos una pequeña ruta a pie de 1 km de distancia por el bosque finlandés. En este bosque se plantaron especies de árboles oriundos del norte de Europa como abetos y álamos. Tuvimos ocasión de cruzar las aguas cristalinas del río Lozoya por el puente del Perdón, así llamado porque en la Edad Media era el lugar donde los reos podían apelar la sentencia ante el tribunal y si eran “perdonados” volvían camino atrás sanos y salvos.
A las 12,30 comenzó el “plato fuerte” del día: la visita guiada al monasterio de El Paular, que duró una hora y media aproximadamente. La visita de este impresionante monasterio, situado junto al río Lozoya y al bosque finlandés, nos dejó a todos “con la boca abierta”. Tuvimos ocasión de visitar las exposiciones de pintura en el claustro mayor (S. XV), el claustrillo, el refectorio, la iglesia con el impresionante retablo de alabastro y la sala del Santísimo Sacramento que para mí es la “joya” del monasterio, revestida de mármol donde se alberga la custodia. El monje benedictino (Enrique) que hizo de guía fue muy ameno y nos explicó todo con mucho humor y detalle.
Cuando salimos del monasterio nos subimos al autobús para ir a comer al pueblo de al lado (Lozoya) donde tuvimos ocasión de saborear el delicioso y económico menú del día.
Después de comer nos volvimos a pasar la tarde a Rascafría donde tuvimos una hora de tiempo libre para tomar un café o realizar unas compras de productos locales.
Finalizada la hora libre, visitamos el sorprendente museo etnológico (museo del traje tradicional) y la tienda de chocolate natural y artesano donde tuvimos ocasión de degustar los distintos tipos de chocolate que fabrican en su propio obrador.
Para finalizar la peregrinación, acudimos a la iglesia parroquial de San Andrés donde asistimos a la misa concelebrada con el sacerdote de Rascafría y don Luis.
Al finalizar la misa, nos subimos al autobús para regresar a Sonseca, donde llegamos a las 22,30 horas.
Imágenes: Antonio Manuel y Raquel
Texto: Antonio Manual








