Peregrinación parroquial a Fátima 2026

Mar 25, 2026 | Actividades

Un año más, nuestra parroquia ha tenido la gracia de peregrinar a Fátima, en esta ocasión del 20 al 22 de marzo, celebrando ya la sexta peregrinación parroquial a este santuario mariano. Como viene siendo habitual tuvo lugar en Cuaresma como preparación espiritual para la Semana Santa.

El grupo, formado por 49 peregrinos y acompañado por nuestro párroco D. José Carlos, vivió estos días con intensidad y recogimiento. Para muchos era su primera vez en Fátima o su primera peregrinación con la parroquia, lo que hizo la experiencia aún más especial. Durante todo el viaje, las oraciones estuvieron muy presentes, especialmente por la paz en el mundo, por la parroquia y sus feligreses, por los sacerdotes y seminaristas, y las intenciones que cada uno llevaba en el corazón.

La peregrinación empezó el viernes con la celebración de la Santa Misa en la ermita de la Virgen. Después de 8 horas de viaje, 3 paradas, unas cuantos curvas y algún que otro mareo, les peregrinos llegaron a Fátima. El primer gesto fue acudir a la Capelinha para saludar a la Virgen, poniendo así la peregrinación bajo su amparo.

El sábado fue, sin duda, un día especialmente intenso. Por la mañana, los peregrinos empezaron con el rezo del Vía Crucis, siguiendo el camino que recorrían habitualmente los pastorcitos, en un ambiente de oración y reflexión. La lluvia dio una tregua y fue un momento muy especial, acompañando a Jesús en su Pasión, rezando especialmente por la paz, y disfrutando del entorno único de ese camino que discurre entre encinas y olivos. Terminado el Vía Crucis y después de la foto de rigor, visitaron lugares profundamente significativos como Loca do Cabeço, donde sucedieron la primera y la tercera aparición del Ángel, y Valinhos, donde sucedió la cuarta aparición de Nuestra Señora. Y para terminar la mañana, visitaron en Ajustrel la casa natal de Francisco y Jacinta y la de Lucía, en cuyo patio está el Pozo de Arneiro, lugar donde ocurrió la segunda aparición del Ángel.

Por la tarde y tras una buena comida en el hotel y un descanso bien merecido, los peregrinos tuvieron un momento de Adoración en la capilla del hotel que, gracias a las intervenciones de D. José Carlos, ayudó a profundizar en el mensaje de Fátima: el amor a la Eucaristía, inculcado a los pastorcitos por el Ángel, el amor a la Virgen, la importancia de la oración y del sacrificio, el arrepentimiento de los pecados y la conversión.

Después de ese momento de meditación y oración tuvo lugar la visita a los distintos espacios que componen el santuario: la Capelinha, corazón del santuario y lugar donde sucedieron cinco de las seis apariciones de la Virgen, la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, la Columnata, la Basílica de la Santísima Trinidad con su complejo de capillas, entre ellas la Capilla del Santísimo Sacramento, el muro de Berlín, tantos y tantos lugares que invitan a la oración y al recogimiento.

Al finalizar la tarde el grupo participó en la celebración de la Santa Misa en lengua española en la Capelinha, momento de compartir la fe con otros grupos de españoles.

Al finalizar la misa hubo que correr para ir al hotel a cenar y poder volver a tiempo al Rosario y Procesión de las velas, momento muy emotivo cuando miles de fieles iluminan la explanada del Santuario, creando una atmósfera de paz, unión y profunda espiritualidad que trasciende idiomas y culturas.

El domingo, los peregrinos empezaron el día rezando Laudes y celebrando la Santa Misa en la capilla del hotel. La meditación fue orientada a la redención, la vida eterna y la gloria del Cielo. Después dispusieron de tiempo libre hasta la hora de la comida para pasear, rezar y por supuesto para las compras. Después de comer llegó la hora del regreso, con sus ocho horas de viaje, paradas, curvas y mareos, pero con las pilas cargadas y el corazón lleno de alegría, gratitud, amor y esperanza.

Sin duda, ha sido una experiencia enriquecedora que deja huella en el corazón y fortalece la vida de fe, como reflejan algunos testimonios de los participantes:

- “Para mí, la peregrinación ha sido alimento para el alma y un buen momento para acercar a personas nuevas a la parroquia”.

- “Este fin de semana en Fátima ha sido una experiencia única. Estar cerca de la Virgen me ha llenado de paz y esperanza, y además lo he compartido con gente increíble. Un bonito y especial recuerdo.”

- “Han sido unos días vividos en familia, todos pendientes de todos. Vuelvo con el corazón renovado para seguir avanzando en mi fe y agradecida por tanto a la Señora, como decían los pastorcitos.”

-“La peregrinación ha sido un gran regalo, el viaje, el hotel, las personas que han venido. Fui a Fátima en acción de gracias y esperando instrucciones de nuestra Madre, y me encontré viviendo un Corpus Cristi en cuaresma. La Virgen es preciosa y generosa sin medida. Nos regala una felicidad, una paz… la alegría de sentirnos arropados por Ella, sabiendo que su Inmaculado Corazón triunfará.”

- “Visitar el santuario de Fátima fue una experiencia profundamente espiritual que me llenó de paz y reflexión interior. El recogimiento y fe que se respiran en el santuario hacen que cada momento allí sea realmente especial. Participar en la peregrinación me permitió compartir con  los demás, conectar conmigo misma y vivir una sensación de comunidad y esperanza inolvidable.”

Texto: Patricia
Imágenes: Gema

Entradas relacionadas

Pin It on Pinterest

Share This